Conduce las vacas
desde el patio de espera hasta la sala de ordeño, de forma
automática. Sin necesidad de personal. Los animales de
diferentes grupos no se mezclan, ya que la arreadora los mantiene
separados. El grupo que viene detrás ya puede ir ocupando el
patio de espera sin pausas.
Controles especiales se encargan de un funcionamiento continuo. El
resultado es un mayor rendimiento de la sala, ya sea una sala
grupal o una rotativa.